Acabo de leer en un diario especializado que la Universidad de Yale está poniendo en marcha un proyecto para mejorar la cobertura de noticias científicas. Bienvenido sea. Según parece, esta institución ha creado el sitio Yale Environment 360 (que tiene ya su edición en castellano)en el que los periodistas y los investigadores comparten conocimientos y abren interrogantes en temas que exigen una notable especialización, como el cambio climático. También la Universidad de Princeton ha creado un sitio centrado en material de vídeo.
Las iniciativas de las prestigiosas universidades norteamericanas muestran una vez más que el periodista debe incrementar sus fuentes ya no tanto en los despachos de expertos o en los pasillos oficiales. Existen unos nuevos caladeros en las redes sociales cualificadas. Para el periodismo, la convergencia con el mundo on-line no es solo cuestión de mobiliario. Supone también adentrarse en los foros universitarios, en las conversaciones y contactos digitales de estas redes de conocimiento, que se autoenriquecen con el intercambio mutuo de los académicos, y se erigen, por tanto, en valiosa fuente para mutuo beneficio de la cultura periodística y la científica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario