A estas horas estarán vendiéndose los últimos ejemplares en papel del mítico Christian Science Monitor. Interesante su despedida. No es el primero en cruzar el Rubicón hacia puertos digitales, pues hace unos días lo hizo el Seattle Post Intelligencer. Las reducciones de plantilla de multiplican a un lado y otro en los cotidianos en todo el mundo. Hace unos años Rupert Murdoch afirmaba: "no miréis los periódicos como periódicos, miradlos como una compañía periodística".
El final de un diario impreso no es el final del periodismo. Ni siquiera el final de una compañía periodística. La marca pervive. Atesora un prestigio forjado en años de buen hacer. Y con tan valioso estandarte se adentra en las tempestuosas aguas de los medios digitales. "Si tienes autoridad y el lector confía en tí -continuaba el magnate australiano-, si sabes hacer interesantes las noticias, sobrevivirás". Sí, también en medio de la superpoblación informativa del mundo on-line, el periodismo conserva su especial distinción. A veces tendrá que conquistar la autoridad. Pero en casos como el de esta cabecera, la autoridad la lleva consigo. Se trata de un nuevo escenario, con nuevas herramientas y nuevas oportunidades. Así que de catastrofismos, nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario